La SBT Responde

¿Podemos leer la Biblia desde nuestro teléfono móvil en el culto?

No se puede responder esta pregunta categóricamente, pero creemos que podemos dar algunas sugerencias basadas en el sentido común dentro de un contexto cristiano. Las tecnologías actuales nos permiten leer la Biblia en diferentes dispositivos, desde computadoras de escritorio, laptops, tablets, e-readers y teléfonos celulares. De hecho, hay muy buenas herramientas de búsquedas y softwares de análisis bíblico que utilizamos para realizar traducciones o revisiones bíblicas en nuestra Sociedad. Por lo tanto, está claro que no hay nada de malo en leer la Palabra de Dios por medio de las nuevas tecnologías.

Reorientando la pregunta
La pregunta que deberíamos hacernos no es si podemos usar la Biblia desde el teléfono móvil, sino qué glorifica más a Dios en el contexto actual en que vivimos. Todo lo debemos hacer para la gloria de Dios (1 Corintios 10:31). Entonces, ¿qué sería más conveniente, utilizar un dispositivo electrónico o la Biblia en papel en un culto? Por supuesto no hay nada categórico para definirlo. Es como ir algunos siglos atrás y plantear la pregunta: ¿Qué es mejor, una Biblia impresa en letra de molde (imprenta), o una copiada a mano (manuscrito)? No obtendríamos una respuesta satisfactoria al respecto. Curiosamente los escribas judíos, aún en la actualidad, siguen haciendo copias a mano de la Torá para usar en la sinagoga ¡Y son 300.000 letras copiadas meticulosamente una por una manualmente ¿Por qué se toman este trabajo? Quizá sea una forma de honrar la Palabra escrita. Alguno podría pensar que ellos lo hacen por cierta superstición, pero también podríamos pensar que lo hacen por cierta reverencia. Lo cierto es que somos cristianos y no judíos, pero no debemos olvidarnos del pueblo a quien el Señor les encomendó inicialmente Su Palabra (en el Antiguo Testamento). Algo de ellos podemos tomar de ejemplo.

El medio de soporte de la palabra escrita
En Deuteronomio 6 se nos insta a tener la Palabra de Dios presente en nuestro andar diario, incluso escribiéndolas en diferentes medios de soporte. Pero todo el pueblo hebreo sabía que aparte de copias individuales, partes o fragmentos de las Escrituras de las que podían disponer en sus hogares, había dentro del Arca del Pacto las tablas de piedra dadas por Dios a Moisés. Esto es, los diez mandamientos. Dios quiso que el medio de soporte sea la piedra y no el papel que podía ser dañado con el tiempo y la humedad. Era su misma escritura y, si bien no hay nada eterno en esta tierra, debía al menos ser un medio de soporte que denote seguridad y perdurabilidad en el tiempo. Buscando una comparación, aunque reconocemos que no es un paralelismo, sino solo una comparación (y debe ser tomada como tal), si llevamos al culto un dispositivo móvil para leer la Biblia, tenemos el riesgo de que este se quede sin batería, o que sufra de mal funcionamiento, en cuyo caso nos quedamos “sin Biblia” en medio del culto. Con una Biblia impresa no tendríamos ese problema ni ese riesgo, ya que es un medio de soporte más permanente. Es un medio que obviamente se puede envejecer con el uso, pero que no se nos borrará en medio del culto ni empezará emitir tonos de llamada que distraigan a los oyentes.

Un medio más exclusivo
Cuando encendemos nuestro dispositivo móvil en el culto, muchos podrían llegar a pensar que nos estamos distrayendo en otras actividades. Aunque lo hiciéramos de forma sincera, muchos niños o adolescentes podrían copiar nuestro “ejemplo” del uso del celular en el culto, y no siempre lo harían con fines bíblicos. Hoy en día los dispositivos tienen navegación por internet, mensajería de todo tipo, radio, televisión, audio y video, aparte de otro millón de aplicaciones y libros que conviven con nuestra “Biblia móvil”. Pero cuando abrimos nuestra Biblia en papel en un culto, nadie tiene dudas que solo se puede tratar de la Palabra de Dios escrita. Estamos dando exclusividad al libro de nuestro Dios.

Un medio visible
A menudo los predicadores alzan su Biblia en medio de un sermón y dicen: ¡Esta es la Palabra de Dios! Sería algo incómodo que, si lo hace con un dispositivo móvil, entrara en ese momento una alerta de mensaje de quien sea; no sería precisamente, digamos, un mensaje de parte de Dios. Si es importante para el predicador el uso de la Biblia en formato libro, ¿no debería serlo para cada miembro de la iglesia? Esto denota cierta unidad en el seguimiento de la lectura pública de la Biblia, práctica por cierto poco frecuentada en nuestros días (nos referimos al hecho de leer porciones extensas de las escrituras, no al hecho de citar pasajes en un sermón). A veces podemos identificar a personas que van al culto dominical por el hecho de llevar su Biblias bajo el brazo. Quiérase o no es una forma de dar testimonio en medio de una sociedad que lleva su raqueta de tenis bajo el brazo, su balón de futbol, o saca a pasear a su mascota en el día que debería ser de adoración al Señor. Alguno podrá decir que muchos hipócritas llevan la Biblia bajo el brazo y viven una vida de pecado, pero también pueden portar sus Biblias muchos creyentes sinceros que aman al Señor. Por supuesto es más cómodo llevar nuestro dispositivo móvil en el bolsillo, aunque eso nos da en cierta forma un anonimato. Una persona que va con su Biblia un domingo de mañana por la calle, de seguro no va al club, va a la casa de Dios. Un detalle pequeño, pero que puede glorificar a Dios. ¿Cuántas persona han compartido su fe en Cristo en el bus, el tren, o en el taxi en el trayecto de la iglesia? Incluso los incrédulos guardan más respeto por el libro impreso que si le leemos la Palabra de Dios desde un dispositivo electrónico.

Una cuestión cultural
¿Llegará el día donde el papel sea prohibido por razones ecológicas? Puede ser posible, por el momento esto no existe. ¿Puede que un dispositivo electrónico sea más barato que un libro impreso en el futuro? Puede que eso ocurra. Por eso aclaramos que contestamos esta pregunta para nuestros lectores de hoy, en contexto de hoy; mañana Dios dirá. En el pasado había una cuestión cultural, (relacionada a la idolatría), donde la Biblia nos comenta en 1ra. Corintios 10:19 que había gente que no comía carne porque temía que el animal usado en la carnicería haya sido previamente sacrificado a los ídolos. Otros creyentes comían todo tipo de carne sin problemas, pero cometían el error de que lo hacían delante de estos hermanos de “conciencia débil”, y estos eran heridos de forma no intencional. Romanos 14:13 nos habla de no poner “tropiezo” a nuestro hermano. Para muchas personas e iglesias, es de tropiezo (en cierta forma) ver a un hermano que lee la Biblia desde el celular. Es de tropiezo en una conferencia bíblica o en un culto cuando empieza a sonar un dispositivo móvil (no siempre nos acordamos de apagarlo o ponerlo en modo silencioso). ¿Cuántos creyentes hoy son distraídos en su atención de la predicación por los “imprevistos” de su teléfono”?

Creemos que hoy por hoy es recomendable llevar una Biblia impresa al culto. Como dijimos, no es un determinante, sino una recomendación. Pero creemos que el uso del libro impreso como medio de soporte de la Biblia, sigue siendo actualmente de gran estima en el culto de las iglesias locales del Señor.