La SBT Responde

¿Puede convertirse alguien leyendo el Corán?

Ha circulado cierta noticia, en periódicos y redes sociales, acerca de que una persona se convirtió al cristianismo leyendo el Corán, el libro de la religión islámica. Esta noticia fue hasta publicada como cierta en páginas y blogs cristianos, de allí que algunos pregunten acerca de si es posible esto que algunos medios afirman.

Para contestar esta pregunta, primero debemos aclarar qué se entiende por “conversión”. El mundo también ha hablado a su modo sobre lo que ellos entienden por “conversión” en la historia, como por ejemplo cuando un emperador[i] abandona el politeísmo romano y abraza el cristianismo. Lo más probable es que eso sea sólo un cambio de sistemas de creencias, a lo cual el mundo le atribuye el término “conversión”, pero no es lo que la Biblia denomina realmente como “conversión”, algo interno y espiritual.

La palabra “conversión” bíblicamente tiene el sentido de arrepentimiento, un giro de 180 grados respecto al pecado para ir a Cristo en fe, reconociéndolo como su Salvador. El apóstol Pedro en su predicación multitudinaria, luego de la sanidad de un cojo de nacimiento, dice:

“Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados”( Hechos 3:19).

La palabra “convertíos” vine del griego epistrefo, que en otras ocasiones se traduce como “volverse” en el Nuevo Testamento.

En el contexto de este capítulo vemos cómo Pedro demuestra que Jesús es el Cristo por medio de los pasajes del Antiguo Testamento y su propia experiencia como apóstol, al haber estado y escuchado a Jesús directamente. Habla de Jesús como el hijo de Dios, el Santo y Justo, como el Autor de la vida, como el Mesías prometido, como el Salvador crucificado y resucitado en poder. En resumen, Pedro, les da a conocer a Cristo de manera correcta y les denuncia sus propios pecados, y vemos en el capítulo siguiente (Hechos 4:4) que muchos se convirtieron realmente:

“Mas muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y fue el número de los varones como cinco mil.”

Creemos que la conversión verdadera está unida a la predicación de la Palabra de Dios, y no a ningún otro libro (por más que este hable de Jesús). Las declaraciones del apóstol Pablo no dejan lugar a dudas:

Luego la fe es por el oír; y el oír por la palabra de Dios. (Romanos 10:17)

No podemos afirmar que la fe pueda ser a través del Corán, el Talmud judío, los filósofos griegos o los historiadores romanos. Los hombres pueden producir libros que incluso hablen de Jesús, pero eso no los equipará con la Biblia, cuyo autor es Dios mismo.

El Corán es un libro humano, no inspirado por el Espíritu Santo, que además presenta a Jesús como un profeta, un hombre santo, pero no como la gloriosa revelación de las Escrituras donde sabemos que Cristo es Dios mismo, la segunda persona de la Santa Trinidad. El Corán jamás da una idea de la gracia de Dios necesaria para salvación, sino que como todo libro humano es un sistema basado en las obras humanas. Una persona no puede convertirse leyendo el Corán.

Resumiendo: ¿Por qué una persona no puede convertirse con el Corán?

  • No es la Palabra de Dios inspirada por el Espíritu Santo (2 Pedro 1:21).
  • No presenta a Cristo como el hijo de Dios, parte de la Trinidad, ni Su obra redentora o Su sacrificio sustitutivo (Juan 3:18).
  • Es un libro basado en obras que desconoce la gracia de Dios. (Efesios 2:9).
  • Es un libro con una fe falsa; Alá no es el Dios de la Biblia. (1Juan 5:20).
  • Dios usa Su Palabra para convertir, no un libro humano. (Isaías 55:11).

 

Sí podría llegar a pasar que un musulmán desconfíe del Corán como la base de su fe, y recurra a la lectura de Biblia, y de esta forma la misma Palabra de Dios abra sus ojos para ver la falsa religión del Corán y su distorsión de la persona de Cristo. Una vez que hemos sido engendrados por la Palabra de Verdad (Santiago 1:18), la persona puede llegar a entender las inconsistencias del Corán y darse cuenta de este sistema de fe falso:

“ Él, de su voluntad, nos ha engendrado por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.”

No hay ningún libro en este mundo que pueda “engendrar” creyentes en Cristo fuera de la Biblia. No hay otra lámpara con la que podamos iluminar nuestro camino (Salmos 119:105). Si una persona pudiera “convertirse” con el Corán, deberíamos aceptar que también es luz de Dios, o que tiene el poder de dar vida y engendrar creyentes en Cristo. Pero tal razonamiento no es apoyado por la Biblia. Aquellos que dicen que una persona puede convertirse con el Corán también estarían de acuerdo que una persona pueda convertirse al escuchar una canción, leer un libro de filosofía o soñar un sueño. Se ha relativizado tanto la Palabra de Dios en nuestro cristianismo actual, de modo que muchos piensan que la Biblia tiene “competidores”.

La Biblia no es un libro más que puede salvar, sino que es el libro de la salvación. Allí decidió Dios transmitir Sus palabras al hombre. La historia de Cristo no es un tema incidental en la Biblia (como lo es en el Corán), sino que Jesucristo es el centro de la Biblia, la cual da testimonio de Él.

Dijo el Señor Jesucristo:

Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí. (Juan 5:39)

Nadie puede recibir el testimonio de Cristo fuera de la Biblia.


 

[i] Nos referimos a la supuesta conversión del emperador Constantino I que fue que hizo cesar las persecuciones y legalizó la religión cristiana por el Edicto de Milán en 313. Su supuesta conversión se dio porque soñó con una cruz de fuego y una voz que decía: “En este signo, vence”. No hay ninguna alusión a que haya sido La Biblia la que le habló.