La SBT Responde

¿Qué es eso de “satanizar” versiones de la Biblia?

 

Creemos que en el tema acerca de las versiones de la Biblia puede haber un debate sano, basado en principios de respeto, amor al prójimo y sentido común. También hay una forma de debatir a partir de la mentira, la difamación o la “prensa amarillista[1]”.  Desde la aparición de Internet, cualquier persona puede abrir un blog y ser de bendición a otros (a través de sanos pensamientos bíblicos), pero también existe la publicación irresponsable y la crítica destructiva y sin sentido.

En el orden de comparar versiones bíblicas y debatir sus aspectos textuales o analizar los principios doctrinales de las filosofías de traducción, puede haber posiciones definidas y la presentación de argumentos con firmeza. Como dice Judas 1:3: “Contender ardientemente por la fe que de una vez para siempre ha sido dada a los santos”. Esto no sería problema si la defensa de argumentos se presentara en forma respetuosa al oponente.

Varias personas nos han escrito, preguntado qué pensamos acerca de que si determinada Biblia (por ejemplo, la Nueva Versión Internacional) es una Biblia satánica o cosa parecida, o si nos identificamos con aquellos grupos que sí presentan estos argumentos. Ante tanto malos entendidos nos vemos obligados a presentar nuestra posición en este asunto.

Nuestra posición

La posición de Sociedad Bíblica Trinitaria nunca fue “satanizar” otras versiones de la Biblia, por más falencias o incluso corrupciones textuales que puedan tener. Nuestro análisis se enfoca en determinar la pureza del texto bíblico y, para eso, se hacen estudios bíblicos doctrinales, se presentan evidencias textuales, se analiza la historia de los manuscritos, etc. Nuestros principios dicen que ninguna traducción es perfecta, pero sí es perfecto la Palabra de Dios en su lenguaje original inspirado. Los escritores bíblicos fueron inspirados por el Espíritu Santo, pero nunca se prometió una inspiración a los traductores bíblicos. Los traductores debieran, por supuesto, ser fieles a Dios y al texto bíblico, pero no son perfectos. Creemos que Dios puede salvar un alma con cualquier traducción bíblica en la medida que esta refleje lo que Él inspiró en el original. La tarea de toda la iglesia de Cristo (y no sólo una sociedad bíblica) es la de velar por la pureza de las versiones bíblicas. Que estemos en desacuerdo con tal o cual traducción en particular, esto no es satanizar dicha versión, sino la legítima postura cristiana de discrepar con determinado trabajo. Somos conscientes que Satanás es un enemigo de las Escrituras, y también que él hace todo lo posible para sembrar la corrupción textual. Pero el principio del Evangelio nos recuerda que “Nuestra lucha no es contra sangre y carne” (Efesios 6:12). Por lo tanto, en la defensa, se pueden presentar argumentos fuertes, pero a su vez en el amor cristiano. Nuestro objetivo es velar y publicar versiones fieles de las Escrituras. Si alguno está en desacuerdo con nuestros principios, que Dios lo bendiga, pero nosotros debemos ser fieles a la tarea que el Señor nos ha encomendado.

Otras posiciones

Ahora la pregunta es: ¿Algunos grupos de personas satanizan Biblias? ¿A qué nos referimos?
Hay mucha crítica no sana que circula en Internet acerca de versiones de la Biblia. Por lo general, viene de grupos que se vuelven ultra-fundamentalistas en este aspecto.  Si bien pueden presentar ciertos argumentos coherentes, la defensa se ve desmerecida al atacar la tarea de traducción de otras personas desde la falta de respeto y la demonización de su trabajo. Es decir, la subjetividad va delante de la objetividad, y la argumentación se torna poco creíble por una mala manera de refutar. Podemos estar doctrinalmente de acuerdo con muchos grupos que sostienen nuestros mismos principios, pero no quisiéramos ser identificados con aquellos grupos cuyas opiniones se van a un extremo que raya el fanatismo. Somos celosos de la preservación bíblica; otra cosa es un celo sin conocimiento y amor.

¿Se debe hacer apologética en el tema de versiones de la Biblia?

Creemos que sí, pero se debe hacer de una manera equilibrada. La historia de la iglesia se ve envuelta en la defensa de argumentos que, cuando son en un espíritu cristiano, redundan en un beneficio para ella. Desde ya, la apologética ha sido y es una parte de la vida de la iglesia. En nuestro caso, creemos que el texto preservado por Dios, como fuentes textuales, son el Texto Masorético hebreo (para el Antiguo Testamento) y el Texto Recibido griego (para el Nuevo Testamento). También creemos que la mejor forma de traducir una Biblia es por lo que se conoce como Equivalencia Formal, ya que va en consonancia con el principio de la inspiración verbal. Escribimos o disertamos sobre el asunto de acuerdo a nuestra fe, con ética cristiana (en este caso, nuestra fe en el aspecto textual). Buscamos un equilibrio entre la defensa de la fe sin caer en el error de “generar contiendas… que llevan a los oyentes a la ruina” (2 Timoteo 2:14). La apologética tiene que estar regida por el amor cristiano; si no, se transforma en mera disputa carnal que perjudica a la iglesia de Dios.

¿Defendemos la Reina-Valera con una fe ciega tradicionalista?

En nuestra Sociedad imprimimos una versión bíblica por idioma. Somos una sociedad sin fines de lucro; por lo tanto, no adaptamos diferentes versiones de la Biblia a los gustos o preferencias de los consumidores, sino que creemos que la Palabra de Dios debe ser tratada como el excepcional libro de Dios que es, y no como una obra de literatura comercial. Quizá nos volvemos “monotemáticos” en español con la Biblia Reina Valera, pero es la única revisión que publicamos de acuerdo a nuestros principios. Cuando hablamos de otras versiones de la Biblia en nuestro idioma, no abordamos el tema desde la imposición de una tradición (como algunos pueden pensar), sino desde el aspecto textual y de la filosofía de traducción, y los argumentos utilizados son de base, o sea, son los que sirven para cualquier idioma (y no sólo para comparar la Biblia Reina Valera con otras versiones en español).

Desde el año 1831, por la gracia de Dios, nuestra Sociedad viene difundiendo las Sagradas Escrituras alrededor del mundo. También venimos escribiendo libros y artículos sobre temas textuales. Pero siempre nos ha caracterizado la ética cristiana y el respeto por los demás. Pensamos seguir en esa línea de conducta.

¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por buena conducta
sus obras en sabia mansedumbre. (Santiago 3.13 RV-SBT)


[1] Prensa amarilla: Prensa que presenta las noticias destacando sus aspectos más llamativos, aunque sean secundarios, con el fin comercial de provocar asombro o escándalo.